Hay en la obra de Edgar Francisko Jiménez  un obsesivo recavar en los rincones del recuerdo de su geografía ancestral: Los paisajes de raigambre surreal del trópico bajo los sombreros de esos hombres curtidos por el sol y por el tiempo, que eficazmente atrapa como un cazador de sueños en sus lienzos, conjugando lo inconsciente (el azar y el accidente) con la elaboración racional del cuadro.
Son sus lienzos y dibujos una apretada memoria de la Costa, sin que esto denote que por tal motivo, se quede en esa visión puramente regional, folclórica. En ellos (concretamente en sus óleos) se advierte la sorprendente habilidad que posee este joven pintor colombiano para trabajar el color, casi siempre monocromático, pero siempre de una riqueza que ya lo aproxima a su madurez.
Otra constante en su obra la constituye su lucha, casi siempre resuelta, por incorporar al hecho plástico el acaecer, la circunstancia social, sin detrimento del problema estético.
Para Pablo Picasso “Una pintura es buena cuando en ella hay lucha”, y en la obra de Jiménez esto es algo latente, que hace esperar de él una obra orgánica y progresiva, color de porvenir.
Juan Manuel Roca. Poeta colombiano. Bogotá, Marzo de 1978

Edgar Francisko´s work of art is an obsessed digging into memories of his Ancestors geography: landscapes of tropical and surreal roots under the hats of men tanned by time and sun which he efficiently captures on his canvasses, as a dream hunter, blending the unconscious (randomness and accident) with the rational craftsmanship of the picture.
His canvases and drawings are a solid memory of Colombia´s Atlantic Coast. It doesn´t mean that for such a reason, he stays only on that regional and folkloric narrow vision. On the pictures of this young Colombian artist we can see the surprising skills for working color (especially on the oil paintings), which despite being usually monochrome have always a richness that gets him close to maturity.
Another trait of his work is the struggle, usually solved, to incorporate social implications into his work, with no detriment of the aesthetic issues.
Pablo Picasso said: “One painting is good when there is a struggle within “, and in Edgar Francisko´s work this struggle is latent and it allows us to expect from him an organic and progressive work. A colorful future awaits him.
Juan Manuel Roca. Colombian poet. Bogota, March 1978