Cumbias de Edgar Francisko en Barcelona

 

danza 2. litografía. 1982
Las luces se apagan, son reemplazadas por humosas y ardientes velas-antorchas, mientras el fondo musical son los tambores de cuero, acompañados por la tradicional guacharaca caribeña. (Estamos en la Costa Atlántica, en el Banco, Cartagena de Indias o Barranquilla, la ciudad más marimbera del mundo, en donde hasta los ancianos fuman marihuana, y la hierba nace sobre el borde de las carreteras como una maldición natural y económica, porque es la que les permite vivir). Se escucha el canto, la expresión popular y brillante de esa reina multicolor que es la cumbia.
Es lo que encuentro en estos aguafuertes del joven pintor colombiano Edgar Francisko, y tengo entendido que esta serie pertenece a una segunda etapa, en la que el artista experimenta el color y consigue integrar el folclor, la danza al juego de la imagen plástica. Conociendo algunos óleos, litografías y ahora estos aguafuertes, se confirma que el talento está presente, concentrado en un trabajo intenso, en el que no se para de soñar imágenes.
Tal vez sea el ejercicio de ausencia creado por estas ciudades, lo que le lleva a recrearse en esta maravillosa pesadilla del arte, cuando el pincel se transforma, el grabado es una inmensa pista de baile, con morenas y bellas mujeres de vestidos largos, hombres de torsos desnudos que giran a su alrededor, y la mano vigilante del artista marca la melodía. “Yo me llamo cumbia, yo soy la reina por donde voy …” la Negra Grande se estremece en la obra de Edgar Francisko, un realismo mágico que transparenta la esencia del Caribe, el mismo que se suda en Macondo, y que el pintor colombiano consigue plasmar en su obra, ese juego de imágenes que contagia al espectador, y le arrastra de modo implacable, lo integra a la embriaguez colectiva que va mas allá del rito, porque estas son fiestas en donde nadie se puede quedar con los brazos cruzados, y Edgar Francisko invita a vivir este juego de danza y tambores a través de la mirada.
Manuel Giraldo (Magil). Escritor colombiano, premio planeta 1982. Barcelona, mayo de 1982. Reproducido en el Magazín Dominical del Espectador 20 de Junio de 1982

 

 

Cumbias, by Edgar Francisko in Barcelona

 

universal cumbia. silk screen. 1983
The electric lights are off and they are replaced by smoky bright candles, while the background music is the beat of leather drums, accompanied by the Caribbean “guacharaca”. (We are at the Colombia´s Caribbean Coast, either in the town of El Banco, Cartagena de Indias or Barranquilla. The melody is heard, the popular and shiny expression of that multicolored queen called Cumbia.
That is what I find in the etchings of this young Colombian artist, Edgar Francisko. I understand that this series belongs to a second period, where the artist experiments with color and manages to integrate the folklore and dance to the plastic image play. After having seen his oil paintings, lithographs and now these etchings, there is no doubt that the talent is present and concentrated in an intense work, where the artist doesn´t stop dreaming images.
Maybe the nostalgia of being far away from these places is what pushes him to enjoy this nightmare called art. When the brush is transformed the engraving is a wide dance- floor with beautiful black women wearing long dresses and nude torso men revolving around them. There the Artist hand keeps the melody: ” I am called Cumbia, I am the Queen wherever I go…”, the Negra Grande shakes herself in Edgar Francisko´s work of art, a realism full of magic that reveals the Caribbean essence, the same that is transpired in Macondo and to which the Colombian Artist gives shape in his work. His images are contagious and they drag relentlessly the spectator in order to integrate him into the collective delight that goes far beyond the rite, because these are feasts where nobody can stay arms crossed and Edgar Francisko invites you to experience this play of dance and drums through your eyes.
By Manuel Giraldo (Magil). Colombian writer. Planeta award winner, 1982. Barcelona, May 1982. For the exhibition “Oils and Engravings” at the Sarro Gallery , Barcelona, Spain, 1982.